"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Espero que sea pronto

Estimados y muy queridos amigos bloggers:

Motivos personales y totalmente ajenos a mi voluntad me impedirán en unos diez días acceder a la red.

Menos mal que he podido avisar, ya estaba preocupada porque no iba a poder ni decir hasta luego. Lo bueno de todo es que a la vuelta de este paréntesis sí que tendré un montón de historias que contar, aunque quisiera no tener que pasar por él.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Asesores de nombres

Oigo en la radio:
"Mirar el calendario para poner a un hijo el nombre del santo del día está ya desfasado..."
Eso ya lo sabíamos desde hace mucho. Algunos incluso lo agradecemos infinitamente.
"...Ahora lo que se busca es un nombre poco usado, pero que no sea raro. Para ello, en USA ya se recurre a un asesor de nombres". O sea:

Fulano de Tal
Asesor de Nombres

Toma ya. Si es que el que no se pone una placa en la puerta de casa es porque no quiere.

viernes, 31 de agosto de 2007

Parar los pies

Hace unos días, en el blog Pensar por libre se hacía un estudio sobre los motivos del auge de la blasfemia.

Recuerdo que hace unos meses, hablando con alguien sobre este tema, mi interlocutor comentaba que los católicos somos demasiado blandos.

- Ahí tienes a los "musus" -me decía-: nadie se atreve a decir nada de Alá porque mira lo que pasa. No digo que haya que cargarse al personal por blasfemar, pero sí hacerse respetar, pararles los pies cada vez que escupan ("Perdona, ¿te importa defecar sobre tu padre, antes de que empiece a hacerlo yo?", por ejemplo), y si se ponen tontos se les parte la boca y punto.
- Bueno, mozo, eso lo puedes hacer tú, pero yo con un tipo de dos metros por encima de mí...
- Pues te aprovechas de tu condición femenina, que es algo muy efectivo actualmente.
- ¿??
- Sí. Mucha igualdad y mucha historia, pero te aseguro que, al menos en España, hoy en día sigue habiendo muy pocos tipos capaces de levantar la mano a una mujer en plena calle. Saben que se les cae el pelo por machistas. Tú puedes decir a un hombre lo que te dé la gana y lo más fuerte que puedes recibir son insultos, de los cuales te puedes defender o dejarle que él mismo quede delante de todos como un descortés indeseable a la altura del betún. Esto entre hombres no sucede, nos podemos zurrar la badana sin problemas. Créeme, si un tipo ha dicho algo que te ha molestado, contéstale sin contemplaciones. Que sepa que se ha "colao" y para otra, que se lo piense dos veces.
- O sea, que hay que hacerse respetar.
- Eso. Y si no, como digo, mira los "musus"...
- No. A ésos no se les respeta; se les tiene miedo.
- Eso sí. Mira, a veces no hay ni que levantar la voz. Yo tenía un compañero de trabajo (que en paz descanse, por cierto) que era lo más descreído en millas a la redonda, y también bastante bestia hablando. Pero era muy buen compañero, y como me conocía bien, jamás dijo nada delante de mí que pudiera ofenderme. Seguro que Dios se lo ha tenido en cuenta. Un viernes de cuaresma, algunos compañeros quedaron a comer para despedirse del segundo tramo de curso antes de vacaciones. "Vente", me dijo, "vamos a comer esto y lo otro...", en fin todo carne, como puedes comprender. "No, bueno, es que hoy es viernes y..." Se sonrió y contestó: "Vaya, pues sí que es una faena" (Aquí en lugar de "faena" va otro término); Y añadió: "Bueno, nada, oye, cada cual..." En resumen, que no son tan lobos como se hacen parecer. Alguno habrá, pero en general...

Seguimos hablando y ya no me acuerdo cómo acabó aquella conversación. Supongo que "a Dios rogando y con el mazo dando" (sin excederse).

miércoles, 29 de agosto de 2007

La columna de al lado (II)

En atención al Pianista, que se siente incómodo a la izquierda, por esta vez cambiaremos el título de la "serie". Descubrí su blog gracias a él mismo. Un día se pasó por aquí, saludó y dejó su tarjeta de visita. Como es natural entre la gente educada, fui a devolver la visita y también (¿por qué no decirlo?) a curiosear a su territorio, a ver quién era, de qué iba exactamente, etc. Llegué y allí lo que había era una animadísima tertulia. Entré de puntillas, porque el propietario estaba contando una de sus historias y no quería distraer a los demás, tan absortos como estaban de sus palabras. Y tal cual se la habría contado a los amigos en un momento de camaradería en compañía de unas cuantas cañas, y todos alrededor escuchando sin perder letra, así la plantó en el blog. Al finalizar su relato, como era nueva, preferí escuchar primero los comentarios de los demás. Creo que al final me animé a decir algo. En general puede decirse que allí suele reinar un ambiente distendido, como el de la primera vez que entré, de animada conversación. Sin embargo, también he presenciado momentos de gran sensibilidad artística y poética, que me dejan obnubilada, aunque él insista que siempre es así.
Precisamente, allí conocí a María. Ahora dice que está en baja forma, que no se le ocurre nada. ¡Mirad su baja forma! La quiero yo para mis días más inspirados. Yo creo que sigue con la cabeza en Burundi. Ella piensa que ha aterrizado, pero no. Todavía tiene que pasar un tiempo, estas cosas son así. Sus (¿cuántos eran? ¿diez...?) hermanos le ayudarán a ponerse a tono poco a poco, y le darán materia prima para escribir.
Solo tiene un pequeño defecto: es culé. En fin, nadie es perfecto...

martes, 28 de agosto de 2007

La columna de la izquierda (I)

A la hora de mencionar a mis AMIGOS blogueros, me gusta hacerlo con nombres que se me ocurran, en lugar de poner el nombre del blog en cuestión, aunque a veces no lo consigo.

Conozco personalmente al autor del primero de la lista: http://www.alrio.blogspot.com/. Profesor de literatura (por si alguien no lo había notado leyendo sus entradas) e insaciable devorador de hoja impresa. Nada ajeno, sin embargo, a los festejos de fin de curso entre colegas. Precisamente el título que di a su blog obedece a la salida que tuvo uno de sus colegas, llegado a ese punto de inspiración filosófica que da el haber ingerido unas cuantas cañas y algo más. Se le acercó por detrás y dándole una palmadita amistosa en la espalda, con aire solemne declaró: "Amigo, sólo la Literatura nos puede salvar". No se le podía defraudar, así que en el mismo tono, nuestro bloguero se limitó a seguirle la corriente: "Tú lo has dicho".

A D. Enrique Monasterio no lo conozco personalmente, una verdadera lástima, pero no pierdo la esperanza. Conocía su Pensar por Libre a través de la revista mensual Mundo Cristiano. Me alegré un montón al enterarme de que se había lanzado a la blogosfera. Ya no tenía que esperar un mes para leer sus artículos y además podía comentarlo. Todo un lujo inesperado. Aún ahora continúo abriendo cada día su blog antes que el mío. Algunas de sus entradas, una vez leídas, son inmediatamente enviadas por correo electrónico, por supuesto respetando la firma.

María y Pianista merecen un capítulo aparte...

viernes, 24 de agosto de 2007

Estos retrógrados intolerantes...

"Me sería dificil tolerar a alguien de por si tan intolerante, tan antigua y retrógada en lo sexual. (La señora siete polvos, (...) cree que los anticonceptivos fomentan la promiscuidad, y... ¿eso es malo?)"

Me lo he pensado mucho a la hora de poner esta porquería de frase en mi blog, pero como ejemplo del pensamiento pseudo-tolerante de hoy en día no tiene precio. Y como las cosas fuera de su contexto original pierden al menos una parte de su significación, voy a pasar a explicarlo un poco:
Se acababa de hablar de una madre de siete hijos (de ahí lo de los siete polvos) que había declarado en un programa de radio la obviedad que se atreve a decir muy poca gente: la inconveniencia de que las parejas homosexuales adopten hijos. La policía de su país, comprendiendo la peligrosa amenaza internacional que supone esta mujer y no teniendo otra cosa de qué ocuparse, le notificó inmediatamente que su caso de homofobia sería investigado. Si a esto añadimos que ella ha manifestado sin ningún complejo que los anticonceptivos fomentan la promiscuidad, no es de extrañar que haya despertado la secreta envidia de los que saben que no serían capaces de hacer lo que ella ha hecho. La única solución que encuentran es la difamación, el insulto revenido y desgastado de siempre, que ni para eso tienen imaginación.

Invito encarecidamente a visitar este artículo, que no tiene desperdicio.

jueves, 23 de agosto de 2007

Agradable sorpresa


Acabo de encontrar un blog curiosísimo. Yo por lo menos no lo había visto. La curiosidad fundamental es su autora. ¡Entrad, entrad!

A mí, que intento de mil maneras introducir las nuevas tecnologías en el mundo de los mayores (ahora se dice así, antes era tercera edad), me ha venido como agua en mayo este descubrimiento.