"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

viernes, 12 de marzo de 2010

In memoriam


Me lo pasé en grande con La hoja roja. El primer libro no juvenil que leí en mi vida fue El príncipe destronado, eso sí, por orden del profe de lengua, que no nos dejaría pasar la evaluación si descubría que nos habíamos saltado esa condición. Unos años más tarde decidí ver de qué iba Mi querida bicicleta, el único libro que habían leído hasta el momento algunas de mis amigas. Me picaba la curiosidad. El camino lo leí, recuerdo bien, en un tórrido verano. Me imaginaba al Mochuelo y sus amigos saltando por los matorrales y pinares entre el mismo calor que estaba yo soportando en aquellos momentos.

No lo conocí nunca personalmente, aunque su casa está a pocos metros del lugar donde trabajo. En estos momentos no hago más que mirar por la ventana a ver si veo movimiento de familiares, amigos y demás, pero está todo la mar de tranquilo. Como siempre. Delibes era un hombre que pasaba desapercibido, perfectamente camuflado entre el resto de jubilados de Valladolid. No se escondía, pero él se encasquetaba su gorra y su abrigo y salía a pasear por ahí con sus amiguetes como si tal cosa, antes de que su enfermedad lo enclaustrase en casa.

Parece ser que la SGAE le había propuesto como Nobel para el 2010. Antes la muerte que tener tratos con la SGAE, sin duda, ni siquiera para recibir un Nobel.

Dicen que van a poner la capilla ardiente en el Ayuntamiento. Iré a echar un vistazo. Y un Padrenuestro.

Descanse en paz.

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Quién sirve a quién?

Aquella fue una de esas clientes inolvidables de las que alguna vez he hablado. Por alguna razón, hay gente que no se me va de la cabeza, por mucho tiempo que pase. Era joven, menos de treinta. Sonriente, simpática, independiente, inquietísima, desordenada. Afirmaba haber empezado a trabajar en relaciones públicas desde que dejó el colegio. Probable, perfectamente capaz. Nada se la ponía por delante. Había venido a Valladolid a impartir unos cursos y después continuaría en Zaragoza, pero antes pasaría por Madrid porque, decía, "una peque de tres años" la esperaba desde hace tiempo.

- La he dejado en el hotel, allí, en Madrid.

- ¿A ella sola?

- No, está bien acompañada, pero no me preocuparía, porque los del hotel ya me conocen. Vivo allí.

- Un momento, me he perdido. ¿Vives en un hotel? ¿De forma permanente?

- Sí. Es que no tengo tiempo para hacerme nada, ¿sabes? Así que paso de tener un piso, que hay que mantenerlo, limpiarlo... Además, me gusta que me hagan la cama.

- Pues con la que está cayendo, no sería difícil encontrar a alguien que se encargase de todo ese trabajo. Harías un gran favor, ¿sabes?

- Ya, pero mira... -se puso hasta seria y todo para decirlo- yo no voy a colaborar en "eso". Yo creo que nadie ha nacido para servir a nadie.

- ¿Y lo de que te hagan la cama?

- Eso es distinto.

- Vaya por Dios.

Y ahora os presento a Mariana Biskina, numeraria auxiliar bielorrusa del Opus Dei, que tendría muchas cosas que enseñarle:

domingo, 28 de febrero de 2010

La espada a punto de caer

En mi vida he tenido un examen oral. No, no es ninguna broma ni falta de memoria. Ni en el cole, ni en el instituto, ni en la universidad.... nada. Todo escrito. Con tiempo para pensar y para corregir tonterías antes de que nadie se enterase de su presencia.
Ahora, en la madurez de la vida, me encuentro con el primero. "Lo haréis de dos en dos, hablando entre vosotros sobre lo que yo os diga", nos informó nuestro profesor de inglés. "Lo iremos haciendo poco a poco, un día les tocará a unos, otro día a otros..."
O sea, que encima no sabemos ni cuándo será nuestro turno. Es decir, no sabemos ni el día ni la hora*. Qué agonía.

*Mt 25, 13



Éste es Damocles, un listillo de los de toda la vida. Hoy en día podría ser comunista.

domingo, 21 de febrero de 2010

martes, 9 de febrero de 2010

Un ángel ha caído del cielo


Se trata de mi amiga Marisol, que acaba de empezar su blog "El Ángel Caído". Le damos la bienvenida a este mundo de locos (no podía faltar ella) de la blogosfera.

jueves, 4 de febrero de 2010

No me gusta nada...


... poner obstáculos a los comentaristas. Pero a veces las máquinas son unas maleducadas y se meten en lugares reservados para gente de carne y hueso. Así que tengo que solicitar a quien quiera decir algo que escriba la incómoda palabreja antes de publicar.

Con lo que a mí me molesta.