"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

miércoles, 5 de septiembre de 2012

De tal madre...

Al llegar al trabajo, la compañera del turno anterior me comenta las incidencias.
- Tienen que llegar los de esta reserva. Parece ser que ella es menor de edad y viene con su novio, así que ha llamado su madre para decir que trae autorización y para darnos los datos de su tarjeta de crédito, porque aunque la chica trae la suya, prefiere que no la cobremos a ella. Ya le dije que podía pagar en efectivo, pero dice que como es menor, no quiere que lleve mucho dinero encima. En fin, bueno, que cobres por esta otra tarjeta. De todos modos, si es menor para llevar mucho dinero por ahí, también lo será para viajar por su cuenta, digo yo.
Y para jugar con el noviete.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Espacio de salud, espacio de respeto *

Visualicemos la situación: zona de hospital de día del Clínico de Valladolid; dos de la tarde; casi todos los pacientes han terminado sus tratamientos y han regresado a casa; en la sala sólo queda una paciente terminando el suyo (servidora), unos cuantos sillones vacíos y la enfermera que cuida la sala.
De repente entra la enfermera de la consulta de Neurología. Se dirige a la enfermera de la sala y delante de mí, una completa desconocida, tienen la siguiente conversación:
- ¡No lo entiendo, de verdad! ¿Te acueras de N, ése con esclerosis que bla, bla, bla...?
- Ah, sí.
- Pues ahora dice su mujer que no la hemos avisado que su marido podía acabar así, que no se lo hemos explicado. Y mira que se lo hemos dicho veces: que la esclerosis puede "degenerar en un deterioro cognitivo". "Deteriorio cognitivo, deterioro cognitivo...". ¿Cuántas veces se lo hemos dicho, Marta? Pues ahora, que su marido está como una chota**, dice que no se lo habíamos dicho. 
Qué poco tacto, Dios mío. A saber lo que entendió la señora por "deterioro cognitivo". Le expliqué después a Marta el caso (real, y que ahora muchos cuentan como chiste) de aquella mujer que pretendía endosarle a su marido 102 galletas en el desayuno, porque en el papel del régimen ponía "café con 1 ó 2 galletas". Si a esa señora le hablasen de deterioro cognitivo, no quiero ni pensar lo que interpretaría.
- Hombre, yo creo que Josefa se lo explicaría bien...
- Yo no lo apostaría.

(*) Título de la campaña de SACYL para evitar agresiones a los profesionales sanitarios. Por lo visto, es unidireccional. Si son ellos los que te sueltan una insolencia, te humillan con su fina ironía o te mandan a freír espárragos, no pasa absolutamente nada.

(**) Qué finura, qué delicadeza.



martes, 14 de agosto de 2012

Una pregunta fácil



Primer día de trabajo después de vacaciones. A primera hora de la mañana baja una madre treintañera o más con su renacuajo de unos dos años para entregar la llave.
- Oiga, ¿sabe qué fiesta es mañana?
Una mezcla de indignación y orgullo recorrió mi cuerpo. Creo que hasta me puse más alta para decir:
- La Asunción de la Virgen. Fiesta en toda España.
- Ah, en toda España, ¿eh? Ya, ya...
Se despidió y salió a la calle.
- A ver si piensas que, como es tu cumpleaños, todo el mundo tiene que saber qué fiesta es el 15 de Agosto. Además, te has colado: en Tenerife no es fiesta.
- No, Alfonso, no. Es que a veces pienso que hay a quien le encanta mostrarse ignorante en asuntos religiosos, como para que se vea que ellos no tienen nada que ver con ese tipo de cosas.
- Anda, ya.
- Que sí.

jueves, 9 de agosto de 2012

¡Ojo!


Sigo aquí y no me olvido de nadie, que conste. De hecho, de vez en cuando me doy una vuelta por el bloguerío y, si se me ocure algo que decir, lo comento. Por lo demás, estoy ventilando mi cabeza, que siempre viene bien. Pero sigo aquí, ¡y os veo a todos!

domingo, 22 de julio de 2012

Humillación

A veces pasan estas cosas. Resulta que estaba tan tranquila en el hotel cuando de pronto:
- No hay internet.- dije
- ¡¿Que no hay internet?!
Alerta naranja. Que falle internet quiere decir no poder controlar las reservas on line y no acceder al correo electrónico, además de dejar sin servicio wifi a los clientes.
Me puse a buscar el fallo. No es mi obligación, pero me toca las narices un montón que los cacharros se burlen de mí. Ya había pasado en otras ocasiones y, modestamente, conseguimos encontrar el fallo antes de que viniera el técnico. Y esta vez no podía ser menos. ¿Así, de buenas a primeras, no tenemos internet? Pues no. Revolveré Roma con Santiago y encontraré el fallo. Menuda soy yo. ¿Será el router? ¿El servidor? ¿Se habrá borrado la configuración?
Pero mi turno se acababa y el fallo no aparecía. Finalmente:
- Creo que hay que llamar y que vengan a mirarlo.
Al regresar por la noche ya estaba arreglado, pero el técnico seguía allí. Pregunté si es que se había dado mal la cosa. Lo curioso es que la compeñera me respondió con naturalidad, sin un ápice de sorna, casi con inocencia:
- No, éste está aquí por otro asunto. Lo de internet era que estaba mal enchufado a la pared.
- O sea, has apretado el conector de la pared y ya, ¿no?
- Sí.
- Bien...

martes, 17 de julio de 2012

Mira a ver qué rastro dejas

Este título tan extraño viene a cuento de una misa a la que he asistido recientemente y por accidente. Para mí era una misa ordinaria, fui allí como podía haber asistido a otra iglesia, pero había más gente de la habitual, totalmente desconocida para mí. Por lo visto, era ofrecida por alguien fallecido recientemente. Al final, el joven sacerdote que había oficiado dijo algo parecido a esto:
- Antes de terminar, quiero decir algo que me ha llamado la atención: la actitud recogida que habéis tenido durante la misa, cuando lo habitual, por desgracia, es que en los funerales los asistentes permanezcan distraídos, no comulguen o ni siquiera contesten a las advocaciones. Todo lo cual indica de algún modo que sois gente de fe. Yo no conocía personalmente a N (el difunto), porque como podéis ver, estoy sustituyendo al párroco. Pero viéndoos a vosotros, a la gente que le rodeaba, puedo hacerme una idea de cómo era N. Quiero decir todo esto porque, cuando uno se presenta ante Dios, parte de sus "buenas credenciales" van a ser las personas que ha dejado en la tierra.

Me acordé del punto Nº 1 de Camino.

viernes, 6 de julio de 2012

Papá, ¿para qué sirven las piedras?


Tendría por ahí siete años cuando le disparé esta pregunta a mi padre sin avisar ni nada y sin venir a cuento, en plena comida familiar. Me miró, supongo que creyendo haber entendido mal:
- Las... ¿piedras?...
La cosa tenía su sentido. Esa mañana, en el cole, nuestro profe había reñido a unos chavales por haberse lanzado piedras unos a otros. Lo que en tiempos de mis abuelos se llamaba "un canteo", vamos. "Hoy tenemos canteo con los de San Pedro*", se decía, más o menos, por lo visto. El caso es que uno de los argumentos del profe me llamó la atención, porque dijo que las piedras no servían para tirárselas unos a otros. Entonces, me pregunté, ¿para qué podían servir? ¿Serían tan inútiles como para estar siempre en el suelo sin hacer nada? Durante la comida de ese día, la cuestión aún me daba vueltas en la cabeza y como no llegaba a una conclusión, decidí preguntar. Me explicó, entre otras cosas, que servían para construir.
Ahora descubro esta imagen en facebook, me acuerdo de la anécdota y comprendo lo bien que le habría venido a mi padre para poder dar una respuesta más amplia a mi afán de conocer.
Lástima de faltas de ortografía.

* Un barrio de Valladolid, se entiende.