"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

domingo, 6 de octubre de 2013

Necesito un trago triple de whisky

Y que sea un Cardhu, por favor.

Desde hace más o menos un mes, venía yo dándome cuenta de mi dependencia de Facebook. Cerrar sesión y volver a abrir al cuarto de hora para ver novedades era algo que venía en el mismo paquete. Intenté dominarlo de alguna forma, pero nunca suprimiendo mi cuenta. Era algo impensable.
Pero ha sucedido algo que me ha ayudado a cambiar de opinión. trasteando por Facebook me encontré una imagen de lo más irreverente, ofensiva, irrespetuosa, hiriente. Facebook da la oportunidad de reportar información que consideres "inadecuada", así que lo hice. Pero aquí llega lo más curioso. Te pregunta por qué te parece inadecuada, y como forma de respuesta, te da una serie de opciones para que elijas. Unas opciones entre las que no se encuentra, ni de lejos, la que yo buscaba. Al final elegí la más parecida: "incita al odio". No es exactamente lo que yo quería decir, pero al fin y al cabo no puede decirse que desee liarme a besos y abrazos con quien ha puesto la imagen, el chistecito. Dicen que lo comprobarán. Al par de días me llega un mensaje. Veredicto: se ha revisado la imagen y no incita al odio. Les he enviado una protesta. Les he dicho lo que por respeto a quien me lea aquí no voy a volver a escribir ahora. ¿Creéis que ha habido respuesta? ¡Por supuesto que no! La imagen sigue ahí.
Adiós, Facebook mío, ha sido bonito mientras duró. Pero tus responsables no te merecen. Pasaré a otros la administración de algunas páginas que publiqué. Después, beberé tres rondas seguidas de whisky y en cuanto haya reunido el valor suficiente, borraré definitivamente mi perfil.

domingo, 22 de septiembre de 2013

"¡En qué país vivimos!"

¡Estoy tan harta de esta frase! Por mil motivos que tenga alguien para decirlo, no serán nunca los suficientes. A mi entender, la cosa está clara: si no te gusta el país donde vives, lárgate. Que me da igual si es español o extranjero. ¡Lárgate! ¿Qué haces aquí? Sólo dos circunstancias pueden justificar la permanencia en un país que no gusta: ser menor de edad, o sea, dependiente de unos padres o tutores, o bien estar en la cárcel. En este último caso la explicación sobra.
Quiero a España, y la quiero tanto que aunque esté agonizando bajo el mandato de unos incompetentes (los que sean), jamás la insultaré ni haré insinuaciones denigrantes acerca de los defectos supuestamente "nacionales" de sus hijos. Y menos delante de extranjeros.
¿No te gusta tu país? Lárgate. Ya estás tardando.

sábado, 17 de agosto de 2013

¿Abogado o acusador?

Entra un cierto escalofrío al ver este vídeo. ¿Será algo así el juicio final?
Por cierto, a mí me ha decepcionado un poco el tópico de la última escena.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Multilocación

Ésta no es, pero vista por detrás se le parece.
 
En Valladolid hay una mendiga de la que yo digo que tiene el poder de la multilocación. Vayas a la iglesia que vayas, allí está ella a la puerta. Siempre ella. O ella y alguno más, pero ella es fija. Hacía tiempo que no la veía, pero ayer pasaba yo por la catedral y entré a hacer una visita al Santísimo. Entré por la puerta lateral y allí estaba sentada. Murmuró algo ininteligible cuando pasé por su  lado y yo me fui directa a la capilla del Sagrario. Al salir, tras cinco minutos como mucho, decidí hacerlo por la puerta principal porque me venía mejor. Pues allí estaba.
Quizás algún día me decida a preguntárselo. De momento sólo tengo confianza con ella para contestar a su saludo.

jueves, 4 de julio de 2013

... que tire la primera piedra

-¿Qué vas a tomar?

-Una Alhambra especial.

-Por favor, dos Alhambras especiales.

-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos!

-Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.

... -¿Cómo te va?

-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?

-Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.

-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.

-¿Están despedidos y siguen trabajando?

-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos, y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: ellos ganan más y yo también.

-¿Y si te enganchan?

-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos.

-Ah, vale. A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un cigarrillo.

-¿Pero estaría tu mujer?

-No, qué va, el negocio en realidad lo llevo yo, pero le dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que el 'panchito' que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico.

-¿Y se lo tragó?

-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.

-La verdad es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMW y su iPhone 5 a clase.

-¿Y qué pasó?

-No, nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.

(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaaato!!)

-Tío, que me he llevado un repullo con ese tono de la tipa esa de la tele, ¿cómo se llama...?

-Sí, la Esteban, esa sí que es lista, je, je, perdona, que es un proveedor. ¡Oye, qué significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras... sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.

-¿Te quieren meter el IVA?

-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces y sigue dale que te pego con el IVA de los.., y para colmo ahora lo han subido los chorizos estos del Gobierno.

-Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.

-Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.

-¿Sí? ¿Cuál?

-El Q7

-Joder ¡el que llevan los futbolistas!, qué pedazo máquina... te habrá costado un pastón.

-Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.

-Dime, dime...

-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o a alguien de confianza que lo sea?

-Pues no sé, tendría que verlo...

-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?

-Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo minusválido?

-Estos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento, ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Qué bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.

-Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño... qué maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!

-Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.

-Oye, ¿quieres otra cerveza?

-Sí, sí, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila.

lunes, 24 de junio de 2013

El caso Bretón

Terrible. Todo apunta a que el padre mató a sus hijos. Se habla de venganza y otras razones más, pero lo que menos importa son las razones. Todo el mundo coincide en que matar a sus hijos ha sido la mayor animalada que ha podido cometer este hombre. Dicen que quemó sus cuerpos para que no quedara ni rastro de ellos y los arrojó luego como desperdicios. Espantoso. ¿Qué culpa tenían los niños? No pudieron defenderse. Un auténtico monstruo. Premeditación y alevosía. Todo calculado al milímetro. 
Pero algo salió mal. Error, José Bretón, ¡craso error! Error de bulto, esperar a que los niños salieran del vientre de mamá. ¡Antes, antes! ¡Eso hay que hacerlo antes!