"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

domingo, 21 de noviembre de 2010

Profesionales del hogar

Mi barrio está bastante bien surtido de servicios, es justo decirlo. Ahora están poniendo unas cafeterías monísimas. Ya no hace falta caminar hasta el centro para encontrar un lugar digno donde tomarse unos "cafeses" con las colegas.
Allí estábamos enredadas otra y yo en una conversación no muy larga, pero intensa. Tal vez algún día la cuente aquí.
Al despedirnos me dijo:
- Casi prefiero la próxima vez quedar por la mañana.
- Ah, pensaba que te haría trastorno. Ya sabes, la compra y tal...
- Ay, no hija. Yo de maruja nada.
"De maruja nada". La próxima vez le preguntaré cómo lo hace. Porque no creo que nadie le haga las tareas del hogar. Más bien me sonó a querer quitarse algo "humillante" de encima. Del tipo "yo no hago esas cosas". No entiendo ese desprecio generalizado que hay por el imprescindible trabajo doméstico.
Aquí va un simpático vídeo que he robado a la capellanía Aldeafuente. Medio en broma y medio en serio, da una idea bastante clara de la profesionalidad de dicho trabajo.


6 comentarios:

Miriam dijo...

Tengo la teoría que el que infravalora un trabajo o una labor, es pq nunca la ha ejercido y no sabría como hacerlo
La ignorancia es muy muy atrevida

Dulcinea dijo...

Uy, qué políticamente incorrecta eres, hija. Tanto como yo.

Hoy lo que se lleva es trabajar fuera, pasar poco tiempo en casa y reclutar por dos duros a otra mujer para que haga las cosas de casa. Eso es feminismo y lo demás zarandajas.

Que si de camino te educa a los hijos, tanto mejor. Que acaban queriendo más a sus tatas que a sus mamás. Pues vale.

También se lleva esclavizar al marido y presumir de ello. Lo mismo pero al contrario sería machismo, of course.

Al cien por cien con Miriam.

Nodisparenalpianista dijo...

A mi me gusta comprar frutas y verduras, y ver cómo cortan la carne y limpian el pescado, y buscar yogures sin pijadas y hacer la comida.
Y si me llaman marujo, en buen plan, me río, jaja. Olé.

Al Neri dijo...

Más que otra cosa las tareas domésticas se han relativizado. Por ejemplo, antes las amas de casa limpiaban todos los días la casa de arriba a abajo. No tenían otra cosa que hacer y su orgullo de obligación bien cumplida era tenerlo todo como los chorros del oro.

Ahora trabajan los dos y los que teníamos madre que no curraba fuera, hemos descubierto que con limpiar una vez a la semana toda la casa y todos los días solo baños y cocina, es suficiente y no pasa nada.

Ya no se compra todos los días, hay arcones congeladores, otro tipo de comida, no sé...

Hoy una chica que no trabaja fuera lo tiene más complicado para "justificarse".

Maria Jesus dijo...

¿Y las que trabajamos dentro y fuera, que?

Dulcinea dijo...

Pues somos la mayoría, María Luisa. Y encima hemos de aguantar las lecciones de feminismo de las tontas-de-la-cuota.