"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

viernes, 27 de marzo de 2009

Tirando del hilo sale el ovillo



Siento decir esto, pero los colegios de religiosos ya no son lo que eran. Han hecho demasiadas concesiones para mantener los conciertos y eso ha bajado el nivel en los resultados de su formación.

Eso sí: el que tuvo, retuvo. Y si no, que se lo digan a los padres de la escuela infantil El Globo, de Valladolid. Por lo que se ve, siendo en su mayoría izquierdistas impenitentes (al menos según la noticia, porque ahora parece ser que a "todos" les ha parecido mal el reparto del díptico contra el aborto), confían la educación de sus hijos a las religiosas que atienden dicha escuela. Que no me digan que no hay otro colegio estatal en los alrededores, o que no había bastantes plazas, porque eso sería admitir la insuficiencia del estado para cubrir las necesidades educativas. No, no. Que cuando se trata de los hijos (nacidos, se entiende), la cosa es delicada y hay que cuidarla, y los padres buscan los colegios con lupa. Y mira tú dónde acaban llevándolos.

Ay, Señor. Danos paciencia.

jueves, 26 de marzo de 2009

¡Que no!



- ¡Que no es ése el problema!- dijo Ana.

Hablábamos en grupillo en la terraza de un bar mientras saboreábamos nuestros cafés después de la comida.

- Creo que se está haciendo demasiado hincapié en la inconveniencia del aborto para las menores. "Porque son muy pequeñas para decidir, porque sin el consentimiento de los padres, qué barbaridad, tal, tal...". Y en parte es verdad, pero nos estamos desviando del tema. El verdadero problema es el aborto sin más. Qué más da que la madre tenga trece, dieciséis o trinta y cinco años. El crimen es el mismo. Ése es el fondo de la cuestión y eso es a por lo que hay que ir.


Acabo de encontrar esta idea, por si alguien lo quiere echar un vistazo: Apadrina un nacimiento. Yo tengo que leerlo más detenidamente, pero a primera vista me ha parecido interesante.

viernes, 20 de marzo de 2009

¿Dónde habrá ido?


La habían intentado asaltar. Eran dos, uno de ellos alargó el brazo para cogerle el bolso, pero ella lo evitó retirándose a tiempo. Apretó a correr, pero alguien más apareció cortándole el paso. A continuación, cuatro coches la rodearon, y con gran esfuerzo consiguió zafarse de todos, corrió y corrió y por fin llegó a la puerta del hotel. No podía volver a la calle, porque estaban esperándola, la seguían, iban a por ella, estaban ahí, ¡que sí, estaba segura!

- ¡Me mira usted con una cara como si no me creyera! ¡Llame a la policía!

En realidad lo que estaba pensando era qué hacer con aquella pobre mujer que tenía delante. Al final llamé a la policía. Les pasé con ella y les contó cómo los masones la perseguían desde hacía tiempo, que no la dejaban vivir, que ahora había sufrido otro asalto... El policía le pidió que me volviera a pasar el auricular.

- Sí, diga.

- Oye, esta mujer está...

- Sí, ya. ¿Qué hago?

- Llama al 112.

- ¡Maldita sea, no puedo! -le dije entre dientes- La tengo delante, me oye lo que digo, sólo se va a ir si vienen ustedes. Como llame al 112 se va a enterar y me puede armar aquí un pitote. Y tengo más clientes, ¿sabe?

- Ya, pero comprende que bla, bla, bla.... Si los compañeros tienen un accidente con ella, bla, bla, bla... Y hoy es viernes y tengo la centralita saturada de agresiones, peleas, etc....

Ya, sí. Siempre somos nosotros los que tenemos que comprender.

- Si no va a venir la policía, me quedo aquí a dormir. - decía la mujer mientras yo seguía hablando por teléfono.

Yo negué con la cabeza y con el dedo. Sólo me faltaba tenerla allí por la noche.

- ¿No me puedo quedar? Pues me voy.

Al final yo tampoco me quedé satisfecha. La vi marcharse y lo ideal habría sido que hubiese pasado la noche a buen recaudo en el hospital. ¡Qué cosa, lo de la mente! Qué misterio. De no ser por lo patético de la situación, la historia que me contaba resultaba hilarante. ¿Qué pasará dentro de nuestra mollera para que se revuelva todo así?

jueves, 5 de marzo de 2009

Contra viento y marea

Tiene 12 años, se llama Lia y vive en Toronto. Ha realizado este vídeo como un trabajo de clase, aun en contra del criterio de sus profesores, en su mayor parte pro-abortistas. Se trataba de un concurso escolar de discurso que, finalmente, ganó.

miércoles, 4 de marzo de 2009

En el "hospi" (II)


Aquellas dos pacientes no pararon desde que llegaron. Qué capacidad tienen algunos de darle a la húmeda sin parar.

- Estos tratamientos son carísimos.
- Sí, me hablaron de unos mil euros.
- Anda, que si lo tuviéramos que pagar...
- Sí, pues si no fuera por esto no sé dónde estábamos ya. Yo he pasado temporadas, antes de que me lo pusieran, que no me podía ni mover.

Mientras, al otro lado del medio muro (el que separa la sala, como ya dije) yo percibía una presencia "extraña", pero no alcanzaba a ver de quién se trataba. Mis dos compañeras seguían pegando la hebra. De pronto:

- ¡Ana, ¿qué has hecho?! - la enfermera se dirigía a alguien del otro lado.
- Mmmm....!
- ¡Ay, esta chica! Se ha quitado el catéter. - dijo en tono paciente.- Te voy a tener que pinchar otra vez.

Y entendí. Se trataba de una joven de gran deficiencia mental, a la que llevan de vez en cuando a ponerse uno de esos "carísimos tratamientos". Incapaz de moverse, es trasladada en silla de ruedas. Tampoco habla, tan sólo emite unos sonidos que le sirven de comunicación. ¿Para qué le servirá el tratamiento? Al fin y al cabo, no va a poder hacer nada útil en la vida. Qué lástima malgastar en ella los fondos de la Seguridad Social, que....

- Pero hay que hacerlo.

Mi ángel custodio estaba al quite. Lo había oído todo. Yo acababa de juzgar a alguien por su utilidad, no por lo que es.

- No sé cómo he podido pensar eso. Estoy verdaderamente extrañada. Conozco el valor de la persona humana, y sin embargo, por un momento...
- ¿A que es fácil pensar así? Tiran todavía los efectos de lo de la "manzanita", ¿eh?

Fue un momento de debilidad, sin duda. De pensamiento mediocre, a ras de tierra. ¡Pero qué burrada!

- No debe extrañarte -continuó-. Os están bombardeando continuamente, por todas partes, con las mismas mentiras. ¿Crees que a ti te es fácil entenderlo porque sí? Aquel día, el de tu bautizo, se te abrió el entendimiento, pero eso no te hizo impecable. Una persona sin fe puede ser honrado, incluso muy virtuoso. Pero cuando llega la prueba de fuego, la de dar un sentido al dolor, ahí desbarra. ¡No puede entenderlo! Como mucho, podrá soportarlo, pero no llegará al fondo. Y si el tiempo se alarga y llega a la desesperación, empezará a pensar en la primera vía de escape que le presente el Enemigo. Es comprensible, porque le falta la luz de la fe. Y ésta hay que alimentarla cada día. Que no se te olvide.

Mientras tanto, allí seguía Ana, protestando a su manera por aquel pinchazo extra. ¡Malvada enfermera, que la hacía sufrir!

martes, 3 de marzo de 2009

En el "hospi" (I)

Es el alias del Hospital de día. Cuando uno llega allí a ponerse un tratamiento largo, caben varias posibilidades: aburrirse como una ostra, leer variedades, un libro, escuchar música, hablar con el/la de al lado, recuperar horas de sueño, etc. Acababa de dedicar un tiempo a esto último, cuando oí el final de una conversación entre dos pacientes que estaban al otro lado del medio muro que separa la sala en dos partes:
- Llevaba 24 años en coma y ya la pobre mujer estaba harta y pidió que le pusieran la inyección.
- Ah.
- La pobre mujer no podía más.
¿Inyección? No creo que haya sido en España, pardiez. Si no, la cosa se está poniendo verdaderamente seria.
Justo hoy he leído la historia de un polaco que en 2006 despertó de un coma causado por un accidente de trabajo sufrido hace 19 años. Durante todo ese tiempo, su mujer lo estuvo cuidando con todo mimo, cambiándole de postura varias veces al día, limpiándole, etc. Ahora ha conocido a sus nietos y poco a poco va asumiendo todos los cambios que ha habido en su país. Eso es una esposa y lo demás tonterías.
Ya sé que este vídeo lo tengo puesto al margen, pero viene tan al pelo que no me resisto a colocarlo hoy también aquí: