"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

sábado, 16 de febrero de 2013

Nunca pensé...

... lo difíciles que podrían llegar a ser los últimos días de trabajo antes de un despido. Todo son "paraqués":
  • Para qué rematar: que lo hagan los que se quedan.
  • Para qué sonreír: no tengo ganas y no los voy a volver a ver.
  • Para qué profundizar: no voy a tener la satisfacción de ver el resultado.
  • Para qué, para qué, para qué.....
Es ahora cuando se hace presente, más que nunca, la verdadera motivación del trabajo para un cristiano:
"Has de permanecer vigilante, para que tus éxitos profesionales o tus fracasos —¡que vendrán!— no te hagan olvidar, aunque sólo sea momentáneamente, cuál es el verdadero fin de tu trabajo: ¡la gloria de Dios!"  (Forja, p.704)
 
Me he puesto trascendental, pero es que a veces es lo único que queda.

5 comentarios:

Miriam dijo...

Ufff me he quedado de parada. Siento lo del trabajo Me pongo a rezar por uno nuevo desde ya. Y mientras, que el tiempo te cunda mucho.

Y mucho mucho mérito tiene mantener el tipo y la calidad en el trabajo en momentos en los que no le ves mucho sentido. Felicidades por eso¡¡¡¡

Un abrazo

Al Neri dijo...

Lo siento muchísimo, de corazón se lo digo.

Su reflexión de hoy me parece una de las mejores reflexiones de todo el blog. Su actitud con el trabajo es admirable. Ojalá hubiera profesionales así, que no se moviera solo cuando les beneficia.

Yo también he tenido sensaciones similares antes de mis distintos cambios de puesto.

Espero que la suerte le sonría como se merece y que pronto le surja algo.

Dulcinea dijo...

Lo siento Altea. Cuídate mucho.

Si con lo que vales no se quedan contigo en plantilla el problema lo tienen ellos, no tú.

Te deseo lo mejor.

Vivir con humor es mejor dijo...

Lo siento mucho, Altea :(

Miriam dijo...

Si pregunto como va la búsqueda es meterme en donde no me llaman?
Es para saber si rezar por eso o no hace falta.
abrzo