Le preguntaron y ella respondió. Pregunta hecha con mala leche, porque, ¿a qué venía, vamos a ver? Y una respuesta arriesgada la suya, sin duda. Muchos habrían preferido que se avergonzase de sí misma y decidiera mentir para guardar las formas, lo cual la habría convertido en una autovíctima más de la tiranía homosexual. O también habrían celebrado con ambición que una triunfadora más les diera la razón como a los locos y borrachos. Pero no.
¡Valiente! No todo el mundo se atrevería. Se merece una corona. Pero no una corona de miss. A ella le viene pequeña.
¡Tooorera! ¡Tooorera!
viernes 12 de junio de 2009
Una corona para Carrie Prejean
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6 comentarios:
Todos somos Carrie Prejean. Y que le den morcilla al título de miss.
Pues no tenía ni idea, pero esa valentía la honra. Enhorabuena.
Ya va siendo hora de dar un paso al frente y decir alto y claro las verdades del barquero.
Tienes razón. Merece mucho más que ser respetada por guapa, que lo es. Decir las verdades, públicamente y sin respetos humanos, requiere un par.
Fue muy valiente, pero tampoco dijo tanto ni tan grave.
Desde el momento que se quedó sin corona por opinar lo que opinó, es que pisó callos. Ya lo creo que fue valiente, Al Neri. Tenía mucho que perder y la jugó.
Por ejemplo,¿cuantos de los que tienen el escaño asegurado (y por lo tanto la pasta) tienen valor para jugarse los votos?
Pues esto, para que se vea lo que habría pasado si llega a decir todo lo que se le pasa por la cabeza. La habíamos visto en el paredón.
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