"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

viernes, 20 de mayo de 2011

Oh, sorpresa


Clase de inglés. En conversaciones de dos en dos, nos vamos haciendo preguntas sobre nuestra vida habitual. A mí me toca una chavala de 17 años como compañera. La cosa fue así, más o menos. Lo pongo en español, para no liarme, ¿vale?
- ¿Cuántas TV hay en tu casa? - pregunta ella.
- Una.- respondo.
Me mira como si le estuviera diciendo que tengo un cocodrilo como mascota.
- ¿Y dónde están, digo, dónde "está"?
- En la sala de estar. Y tú, ¿cuántas tienes?
- Cuatro. Una en el salón, otra en el cuarto de mis padres, otra en la cocina y otra en el cuarto de mi hermano.
- ¿Tú no tienes?
- Yo veo la tele por el ordenador.
Habría merecido la pena ver su cara si le llego a decir que esa única TV que tengo funciona de milagro y que apaga y enciende cuando le da la gana.
También sube y baja el volumen a su voluntad, mostrando y todo en pantalla el icono con el nivel. Palabra.

15 comentarios:

Dulcinea dijo...

Pues si le llegas a preguntar cuántas horas pasa delante de la tele, te quedas pasmada.

Una vez me contó una chavala que cuando algo de lo que dan en la tele no le gusta, le quita la voz pero no la apaga, sigue mirando en silencio.

Menuda personalidad la de tu tele ¿no? para que luego la llamen la caja tonta ;)

Miriam dijo...

Yo también soy del club de la "unasolatv"
Mi hermano, al casarse, se pasó un montón de tiempo sin tele. De hecho ahora, utilizan el ordenador para ver la tele o poner pelis para los peques.

maria jesus dijo...

Tienes una Tv temperamental.

Y el caso de esa chica es más corriente de lo que pensamos

Altea dijo...

Sí, lo sé, Mª Jesús. Cuando hablo de sorpresa, es por la que se llevó ella conmigo. "Temperamental", jua, jua!
En fecto, Miriam, lo mejor de la TV es usarla como monitor para ver lo que a nosotros no dé la gana.
Je, je, Dulci, tienes para llenar un libro con historias de tus fieras. ¿No te lo has planteado? Mira a ver...

Nodisparenalpianista dijo...

JUajua, tele temperamental.
Yo me acuerdo de una tele chiquita que tuvimos siendo yo un tierno infante. Se ponía borros ay había que sacudirle. Como los mandos a distancia no existían y era un tostón levantarse, le arreabamos con el palo de una escoba.
Echaban La Clave.

Dulcinea dijo...

¿Lo veis? De caja tonta nada. Mira que si es verdad que hay un japonés bajito dentro...

Dulcinea dijo...

¿Queeee? ¿Cuando eras pequeño no había mandos a distanciaaa? ¿pero cuántos años tienes Pianista?

Seguro que eres de la hornada de los Chiripitiflaúticos y que cuando naciste el hombre no había pisado la luna ;)

Estooo ¿a tu cole iba un niño que se llamaba Viriato?

Altea dijo...

Dulci, ¿qué es eso de los chiripitiflauticos?
Cuenta, cuenta.

Dulcinea dijo...

Altea, guapa, no me vayas ahora de bollicao. Dile al Pinaista que te cuente, que estaba "abonado", je, je, je,

Nodisparenalpianista dijo...

Juajua, si, Dulci, siempre le suspendían latín. De lo d ela luna no se, estaríamos dándole escobazos...

Dulcinea dijo...

Los chiripitifláuticos eran los protagonistas de un programa infantil cuando los programas infantiles eran para niños; no se si me explico.

Salía el Capitán Tan, Locomotoro, Valentina, y no sé quién más. Hablo de los años... me lo callo. Snif.

Nodisparenalpianista dijo...

El guionista era Homero, ¿no, Dulci?

Dulcinea dijo...

!Exacto! Erais compañeros de pupitre, verdad? ;)

Al Neri dijo...

Hace poco leí una estadística que decía que en los últimos años había bajado muchísimo el número de horas que los niños y adolescentes veían la televisión. Esto es porque dedican más el tiempo a internet (chat, messenger y redes sociales) y a la vídeoconsola.

La verdad es que no me extraña porque la televisión es un rollazo. Lo que hay que ver es si los sustitutos son mejores o peores. En ni opinión, si se usan bien (con la supervisión responsable de los padres), son mejores porque gracias a las redes sociales los chavales pueden enriquecer sus relaciones personales y con las consolas muchas veces juegan varios niños juntos. Los videojuegos tienen muchas cosas positivas.

Luego está la otra cara de la moneda (obsesiones, degenerados en Internet...) que ya digo hay que vigilar.

Dulcinea dijo...

Yo defiendo los juegos reales a los virtuales. Algunos chavales trasladan a la realidad lenguajes y comportamientos que parten de los ordenadores.

Los padres como ven a sus hijos en casa y, aparentemente, aprovechando el tiempo, aceptan internet como mal menor.