"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

jueves, 26 de febrero de 2015

El rojerío con sus ignorantes argumentos

Me llama la atención el medio-argumento que esgrime el vulgo más vulgar para defender la salida de la religión de los colegios:
- Si quieren enseñar a sus hijos la religión, que les lleven a las catequesis. Yo ahí no digo nada, es cosa suya.

¡Ooooohhh, qué bueno eres, que nos dejas (de momento) dar religión en nuestras catequesis!
Si a mí en mi adolescencia se me hubiera ocurrido decir que no sé para qué damos inglés en el instituto, que para eso ya hay academias, y que quien quiera aprender ese maldito idioma, que vaya a una de ellas y a los demás que nos deje en paz, ni siquiera me habrían respondido. Pero nadie. Me imagino caras perdonavidas sonriendo y pasando a otro tema.

Luego viene lo mejor. Sí, porque este tipo de conversaciones siempre tienen la misma estructura:
- Otra cosa es que se diera Historia de las Religiones, por ejemplo. Eso ya es distinto.

En el fondo tampoco es mala idea. Esa asignatura, impartida con rigor, sería una buena forma de que se enterasen de todo lo que debemos a la religión católica a lo largo de la historia.


martes, 10 de febrero de 2015

Nada de un "poquico"


¡¡Ay, las tildeeeess!!

(Cartel pegado en la puerta de una habitación del hospital)

miércoles, 14 de enero de 2015

Erase una vez...


... una portera que solía insultar a los vecinos del 5º. Sus palabras no eran sólo indignantes, sino a veces también mordaces, de humor irónico fino y al mismo tiempo rabioso. En conversación con el resto del vecindario, aprovechaba a sacar sus presuntos trapos sucios, algunos sin prueba tangible alguna. Doña Pura, que así se llamaba la portera en cuestión, no se conformaba e iba más allá: fotocopió unos panfletillos en los que satirizó las costumbres de dichos vecinos, incluso cobró por venderlos; después de todo, las fotocopias le habían costado sus céntimos. Los panfletos comenzaron a circular por la ciudad, provocando hilaridad en unos y curiosidad en otros. El negocio no iba mal, de modo que doña Pura publicó una segunda edición, con nuevas caricarutas y chismes insultantes de los vecinos del 5º. Y luego una tercera, y una cuarta. Eran divertidísimos. Las difamaciones se extendían por la ciudad: se hablaba ya del origen nada claro de la familia, de salidas de casa de la madre, de noche y a escondidas para encontrarse con vaya usted a saber quién. Apareció una quinta edición de fotocopias, y una sexta...
Un día, a primera hora de la mañana, la portería de doña Pura apareció destruida por el fuego. Su cuerpo carbonizado fue localizado en un rincón.
¿"Crimen vengativo y desproporcionado"? No: la noticia se difundió en todos los medios como un ataque a la libertad de expresión. Al fin y al cabo, ¿no es informar una de las funciones de las porteras?

viernes, 26 de diciembre de 2014

Los cristianos de Irak nos felicitan la Navidad


Dice el Papa que la persecución a los cristianos quita a la Navidad su "falso revestimiento empalagoso". Cierto.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Yo también vi el anuncio de IKEA

Y ni por un solo instante vi en él un ataque contra las mujeres, oiga. Por si alguien falta por verlo, que se ponga cómodo:


Ya hay quien ha contado el número de hombres y de mujeres que aparecen al final como culpables del desinterés por los hijos. Ya hay quien se ha dado cuenta de que son las mujeres quienes expresan esa culpabilidad y los hombres pemanecen callados.
¿Qué tenía que haber hecho el guionista para no ofender a las doñas (*)? Evidentemente, establecer una paridad. Igual número de hombres que de mujeres. Que hablara cada parte el mismo número de veces. Que las intervenciones de cada uno fueran igual de largas, porque si no, puede dar a entender que unos tienen más culpa que otros. Que fueran los hombres los que hablaran de trabajo para que se viera que son ellos los que abandonan a los hijos. No, eso tampoco. Denotaría un cierto machismo que supone que sólo son los hombres los que trabajan.
La obsesión hace que las cosas sean tan difíciles...

(*) A ciertas doñas. Siempre las mismas.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Dios existe

No conocía yo a estos chicos, pero no lo hacen mal del todo. De momento solo tienen tres vídeos en su haber, pero prometen bastante. Se trata de un grupo llamado Catholic Stuff.