"CUANDO LA VERDAD ESTÁ TODAVÍA CALZÁNDOSE LAS BOTAS, LA MENTIRA YA HA DADO LA VUELTA AL MUNDO" (Mark Twain)

martes, 18 de octubre de 2011

¿Paciencia?

¡Qué paciencia tiene este hombre!
Eso fue lo que pensé cuando vi cómo cuidaba a su mujer, enferma por varios flancos y desde hace tanto tiempo...
La señora en cuestión me había estado contando su "curriculum" sanitario durante casi tres cuartos de hora. Yo no tenía prisa, porque ambas estábamos sujetas al cable que nos proporciona nuestra ración mensual de suero, operación que dura casi cuatro horas. Mi compañera está físicamente bastante limitada, de modo que su marido la acompaña al hospital, se asegura de que queda cómoda en el sillón, la lleva un almuerzo a mitad de tratamiento, entra y sale de vez en cuando para ver cómo va la cosa y cuanto termina la ayuda a recoger sus cosas y se va con ella a casa. Ni un suspiro, ni un mal gesto. Que yo sepa, esto lleva sucediendo cada mes por lo menos durante diez años. Sin contar con crisis repentinas, urgencias, sustos, revisiones rutinarias y demás. La mujer no sólo lo lleva bien, sino que además tiene su punto de humor.
Cualquiera podría pensar que su marido no hace más que cumplir con su obligación (ya se sabe, "en la salud y en la enfermedad" y todo eso), y en gran parte es verdad. Por eso yo pensé en la paciencia del hombre. Pero un día:
- Cámbiala por dos de veinte - dijo otra paciente al marido, entre bromas.
- No, je, je -contestó él sonriendo- ¡yo no la cambio por nada!
Muy certero, sí señor. Ahora sí que lo entiendo todo.
Desde entonces les miro con muchísimo más respeto.

3 comentarios:

Dulcinea dijo...

Glups Altea, no tenía ni idea, espero que estes bien y cuídeseme mucho, por favor, que nos haces mucha falta.

Volviendo a lo de esta pareja, hombre, una buena dosis de paciencia sí tiene los dos. Ella para llevar su enfermedad con tanta entereza y él por saber estar a su lado.

De todas formas, déjame que rompa una lanza en favor del género humano. Creo que las experiencias difíciles, duras, complicadas, sacan lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros. Y la mayoría de las veces, sacamos fuerzas de flaqueza y arrimamos el hombro.

No se si soy muy afortunada, muy ilusa o doy en el clavo, pero hasta la fecha ni he pasado de los míos, ni ellos me han dejado en la estacada.

Nodisparenalpianista dijo...

Seguro que, además, es un hombre paciente. Y su mujer también. Su premio es tenerse, salta a la vista. Ya puestos al trance, me figuro que mejor con buena gente cerca, Altea.

Miriam dijo...

ufff. Son tan preciosas estas muestras de cariño del de verdad

Es cansino oir constantemente por todos lados (prensa, tele, vecinos) los problemas de las parejas y en cambio muy pocas veces las alegrias del matrimonio para siempre.

Por eso son una gozada los testimonios de amor del de verdad.

Buen fin de semana¡¡

(ah, me olvidaba. Espero que estes mejor)